Boblanois

Cuaderno de campo, huerta y oficios rurales

Quiénes sostienen el cuaderno

Un proyecto familiar que anota lo que prueba

Boblanois nació como bitácora de trabajo, no como manual. Reúne huerta de estación, compost domiciliario, poda de frutales de carozo, conservas caseras, gallinas ponedoras en patio chico, herramientas de mano y arreglos de taller. Cada entrada lleva fecha, medida y el error que quedó anotado al margen.

Origen del cuaderno

Empezó como una libreta para no repetir los mismos tropiezos de temporada: qué se sembró, cuándo llovió, qué frutal se podó y qué salió mal. Con el tiempo esas notas se ordenaron en una bitácora editorial que documenta la vida en el campo a escala humana, sin inflar resultados ni esconder lo que falló.

Registro continuo de un proyecto familiar en el interior de Buenos Aires.

Para quién escribimos

Para quien tiene un terreno chico, un patio o una quinta en las afueras y busca indicaciones concretas antes de improvisar. También para quien ya tiene las manos sucias y quiere contrastar lo que hace con la experiencia de otro. No hay fórmulas mágicas acá: hay observación, prueba y corrección.

Notas pensadas para principiantes y para gente con oficio.

Qué temas cubre

Huerta de estación, compost, poda de frutales de carozo, conservas, cría de gallinas ponedoras, herramientas de mano y arreglos de taller. Además, un calendario de siembra para clima templado, fichas de variedades, registros de lluvia y temperatura, y un recetario de cocina de aprovechamiento.

Oficios rurales documentados uno por uno, con sus tiempos reales.

Cómo trabajamos

Anotamos fechas, medidas y condiciones antes de sacar conclusiones. Cuando algo no funciona, queda escrito igual que lo que sí resultó. No prometemos rendimiento ni damos recetas cerradas: el clima templado cambia, el suelo cambia y la huerta también. Preferimos dejar el registro abierto para volver sobre él.

Sin promesas de rendimiento, solo lo observado en cada ciclo.

De dónde sale este cuaderno

Boblanois empezó como una libreta más en la mesa de la cocina: anotar qué se sembró, qué se secó, qué se comió. Con el tiempo esas hojas sueltas se volvieron un método de trabajo.

Somos un proyecto familiar en el interior de Buenos Aires. No hay una empresa detrás ni un equipo grande: hay una casa con patio, una huerta de estación que cambia cada temporada, un compostero que a veces se porta mal y un taller donde se arregla lo que se puede antes de comprar de nuevo. Lo que se publica acá es la bitácora de esa vida a escala humana, sin adornos y sin resultados inflados.

Cada entrada funciona como una nota de trabajo. Lleva fecha, medidas cuando las hay, el error que cometimos y la corrección que aplicamos después. Aprendimos a podar durazneros equivocándonos en el corte, a manejar gallinas ponedoras en un patio chico midiendo el espacio, y a conservar tomate en frascos que alguna vez se echaron a perder por no revisar la acidez. Escribimos eso también, porque la parte que salió mal es la que enseña.

Huerta y estación

Calendario de siembra para clima templado, fichas de variedades y registros de lo que efectivamente germinó, no de lo que debería haber germinado.

Oficios y taller

Compost domiciliario, poda de frutales de carozo, herramientas de mano y arreglos que se resuelven con lo que hay en el banco de trabajo.

Cocina de aprovechamiento

Conservas caseras de temporada y recetas pensadas para no tirar lo que sobra, con medidas y tiempos anotados a mano.

Clima y registro

Lluvia, temperatura y viento anotados todos los días. Esos números cambian decisiones concretas: cuándo regar, cuándo esperar, cuándo sembrar.

No prometemos rendimiento ni tenemos fórmulas mágicas. Si algo funcionó, contamos en qué condiciones funcionó. Si no funcionó, también queda escrito. La idea es simple: observar, probar y corregir, en ese orden.

Configuracion de cookies

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.